Escenas educativas 52: La carta a los Reyes Magos, una oportunidad para educar


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Escenas educativas 52: La carta a los Reyes Magos, una oportunidad para educar

Nos escribe Lucía sobre cómo dio la vuelta al momento de elaborar la carta a los Reyes Magos gracias a la lectura de un post en el blog de Alba Castellví, la autora de Educar sin gritar. De odiar ese momento convertido en puro trámite pasó a provocar un momento de encuentro y magia.

Lo reconozco, he llegado a odiar el momento en que mis hijos se sentaban a escribir la carta a los Reyes Magos, después de estudiarse mejor que cualquier otro libro el catálogo de juguetes de turno. Me he puesto a temblar al ver la cantidad de juguetes que piden, lo vagos (de perezosos, pero también de poco concretos) que son a la hora de contar cómo se han portado, el haberlo convertido en un mero trámite para recibir el premio, los regalos. Y me he sorprendido pensando: “¿pero qué estoy haciendo? Parece que estoy educando a dos seres interesados, con nula capacidad de autocrítica y con pocas ganas de comunicarse de verdad”.

Por eso me gustó encontrar este post de Alba Castellvi que lleva por título “Los 10 consejos básicos para hacer la carta a los Reyes Magos” y de él rescato la apuesta por hacer de la escritura de la carta, convertida en puro trámite de consumismo, en una oportunidad para educar. ¿Cómo? Alba nos da varias claves:

  • La primera, como siempre, es predicar con el ejemplo. Si queremos unas cartas más honestas, que no sean una mera apuesta por el consumismo, empecemos nosotros. Podríamos redactar una carta en la que hagamos balance del año, de nuestros progresos, de las cosas importantes, y les pidamos cosas inmateriales. Si lo pienso, yo ya he redactado cartas de este tipo, pero a mis hermanos, mi pareja y mis padres, en donde les cuento lo que quiero pedir a los Reyes, tanto material como inmaterial (tiempo juntos, paciencia o energía, por ejemplo), además de hacer balance del año. Así que este año he compartidouna carta de este tipo con mis hijos.
  • Hablar con el niño o niña sobre los regalos que se pide, para evitar que se vean demasiado influidos por la publicidad o las ideas de los amigos. Alba incluso propone que en la carta a los Reyes Magos pidamos a nuestros hijos que expliquen cómo van a usar ese regalo que piden y con quién. Seguro que reflexionando sobre eso descartan juguetes.
  • Ser más concreto con los balances o las propósitos de mejora. “Aprovechar el momento de escribir la carta para reflexionar sobre el último año: huir de la fórmula genérica “Este año me he portado muy bien” para concretar qué cosas han ido bien. Por ejemplo: “Este año me he esforzado con la música aunque no tenía muchas ganas, he procurado no olvidar poner la mesa ningún día…” De esta manera el niño ve qué cosas valiosas ha hecho en el último periodo y puede sentirse satisfecho”, dice Alba. Con los propósitos, “en vez de escribir “Este año me portaré bien”, es mejor concretar cómo. Por ejemplo: “Tengo intención de hacer todo lo posible para ayudar en casa y de ayudar a mi hermana a vestirse.”

Con estas ideas y especialmente con la lectura de mi carta, tengo que decir que escribir la carta a los Reyes Magos se ha convertido en un momento de verdadero encuentro, de educar en valores, de conocernos un poquito más entre todos y de entender que ese es el verdadero regalo y no solo lo que traerán sus majestades en los camellos. Pero estos Reyes son tan Magos tan Magos que hasta  escribirles una carta de verdad, con el corazón, es magia pura.

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