Reto educativo: educar en el compromiso social


educar solidaridad

Está en nuestras manos, como madres y padres, construir una sociedad más solidaria, una ciudadanía más comprometida y responsable. Seguramente, todos compartimos este anhelo de construir una sociedad mejor. Y podemos contribuir de forma muy significativa educando en valores.

 

“Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos son unos verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos”.

A leer esta cita podrías llegar a pensar que es cierto, que la juventud de hoy en día no tiene valores y que la sociedad actual no está logrando educar en valores. Pero la cita no es de un experto de hoy en día, sino de un experto de hace 2.400 años. Hablamos del filósofo griego Sócrates. Esta cita puede hacernos reflexionar sobre la necesidad y el anhelo histórico que los padres y madres siempre hemos tenido por educar en valores como la responsabilidad, el compromiso y la solidaridad.  Educar en la responsabilidad y el compromiso es fomentar que nuestros hijos aporten a la sociedad, traten de mejorarla, quieran innovar y sean conscientes de que sus actos importan y afectan a los demás y a su entorno. En Gestionando Hijos preferimos dejarnos del pesimismo y el tremendismo a la hora de hablar de la supuesta falta de valores de la juventud actual y creemos que este reto está al alcance de padres y madres y que debe ser objeto de reflexión y acción a la hora de educar a nuestros hijos.

En la primera edición de Gestionando Hijos contamos con uno de los expertos más destacados en la apuesta por educar en valores en la sociedad. Javier Urra llegó a decirnos “claro que hay vacuna contra la violencia”: la educación. Por eso, apuesta por conceder “a nuestros hijos el derecho a dar: que uno de los regalos de los Reyes Magos lo done sin estrenar, que impliquemos a los adolescentes en actividades solidarias…”. Para Javier Urra, es fundamental enseñar a nuestros hijos “que hay otra gente que necesita tu atención, tu afecto, tu esfuerzo y sentirte concernido”.

En la revista Sapos y Princesas (con cuya inestimable colaboración contamos en el encuentro de Barcelona), Javier Urra subrayaba que el mayor reto que tienen los padres y las madres en la educación de nuestros hijos es “trasmitir unos valores, para una sociedad acelerada, a veces individualista, profundamente capitalista y que pone mucho la vista en la felicidad”. También en esta revista Antonio Tobalina subrayaba la necesidad de “desarrollar valores como el compromiso, la responsabilidad con uno mismo y con los demás, la solidaridad, la salud, el amor, el respeto hacia lo diferente, etc., ayudándoles a interiorizar ciertas normas sociales y límites con el fin de que las consecuencias de sus acciones sean positivas y beneficiosas para ellos y sus decisiones sean a su vez más libres e inteligentes”.

Precisamente vivir las consecuencias de nuestros actos nos puede enseñar otro de los valores que con seguridad queremos transmitir a nuestros hijos: la responsabilidad. Sobre el papel de las consecuencias en la educación, habló mucho Maite Vallet en la primera edición de Gestionando Hijos: “El niño sabe que según actúe va a tener una consecuencia u otra, la va a tener él, no porque se la impongan desde fuera”. Con certeza, asumir y vivir las consecuencias de sus actos les podrá enseñar  “a afrontar la vida, a convivir siendo independientes y teniendo en cuenta a los demás”.

Quizá, como dice Catherine L’Ecuyer en esta entrevista en Misión “llevamos años paseando por el callejón sin salida de los “cómos” (“recetas” para educar) y nos hemos olvidado de lo más importante: el “por qué” y el “para qué” de la educación”. Así que quizá es buena idea que no perdamos de vista un objetivo que seguro que compartimos y demos ejemplo a nuestros hijos con nuestra solidaridad, nuestro compromiso y nuestra solidaridad social.

Queremos acabar esta pequeña reflexión sobre la educación en valores recordando las palabras del recientemente fallecido Eduardo Galeano, que diferencia la solidaridad y la caridad: “A diferencia de la solidaridad, que es horizontal y se ejerce de igual a igual, la caridad se practica de arriba-abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera ni un poquito las relaciones de poder”. Por eso, nos encanta colaborar con la Fundació Pere Tarrès, a quienes destinaremos lo recaudado en las entradas a nuestro espacio infantil en Gestionando Hijos Barcelona y cuya razón de ser es “la promoción de la educación en el tiempo libre, el voluntariado, la mejora de la intervención social y el fortalecimiento del tejido asociativo”.

Y para que no caigamos en el tremendismo digno de Sócrates, os recomendamos ver este vídeo de la ONG Acción contra el Hambre que demuestra que la solidaridad no es un valor muy alejado de la naturaleza de los niños, sino todo lo contrario. ¡Fomentémoslo!

Foto: Happy kids, de Joseph Jude. Vía Flickr

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