Virginia García, psicóloga infantil: “Los animales ofrecen un apoyo importante a niños y niñas ante situaciones emocionalmente complicadas”


OK en terapia

Virginia García, psicóloga infantil: “El contacto con animales de compañía favorece la salud emocional infantil”

Virginia García es psicóloga especializada en atención a niños, niñas y jóvenes. En sus sesiones tiene un compañero de excepción que facilita la terapia y la conexión con los menores, su perro OK, un perro de terapia. Virginia dice que  “los animales ofrecen un apoyo importante a niños y niñas ante situaciones emocionalmente complicadas”, y además su presencia en terapia “favorece el desarrollo de la empatía y el comportamiento prosocial”.  Uno de los proyectos desarrollados por la Asociación ATCE (Apoyo Terapéutico, Clínico y Educativo), de la que es fundadora, es la atención a menores que provienen de entornos familiares en los que se ha sufrido violencia de género, una lacra social sobre la que recientemente se está elevando la voz de alarma. Para Virginia, “la exposición a la violencia de género es una forma de maltrato infantil”. 

¿Por qué realizas terapia asistida con animales? ¿Qué beneficios tiene para niños y adolescentes? 

Se ha demostrado que el contacto con animales de compañía favorece la salud emocional infantil. Los animales ofrecen un apoyo importante a niños y niñas ante situaciones emocionalmente complicadas, les hacen sentir reconfortados. En contacto con los animales, los niños y niñas desarrollan la empatía y habilidades sociales. 

¿Qué papel tienen los animales en tu terapia? ¿Qué beneficios se observa en los menores por su presencia, especialmente en el caso de menores víctimas de violencia de género? 

Los niños y niñas conectan de manera directa con los animales. Los menores expuestos a violencia de género en muchas ocasiones también han vivido el maltrato hacia sus mascotas. Como miembros dependientes, los animales domésticos son víctimas también de dicho maltrato. Yo trabajo con OK, mi perro de terapia. Es un perro entrenado para integrarse en programas terapéuticos y educativos. OK tiene una función motivadora y favorecedora de la adhesión al tratamiento de los menores. Hemos desarrollado un proyecto para adolescentes víctimas de violencia de género. El proyecto empezó a forjarse cuando una menor aceptó formar parte del grupo terapéutico siempre y cuando OK, no se separase de ella al menos las primeras sesiones para poder enfrentar su fobia social y ansiedad al estar con otras menores.

 

Trabajas mucho con menores víctimas de violencia de género en su entorno familiar. ¿Qué daños o efectos ves en los menores que han presenciado y sufrido esta violencia?

Cuando hablamos de violencia de género, no hay una única víctima, la mujer, también las niñas y los niños son víctimas de la violencia de género. La exposición a esta violencia tiene un impacto negativo evidente en su vida, bienestar y desarrollo. Vivir en una familia donde la madre es maltratada significa la exposición a situaciones de opresión y control y a un modelo de relación basado en el abuso de poder y la desigualdad. La exposición a situaciones de violencia de género hace que las personas desarrollen estados de estrés crónico que conllevan emociones negativas como el miedo o la indefensión. Los menores expuestos a la violencia de género presentan un daño emocional y psicológico. La exposición a la violencia de género es una forma de  maltrato infantil. Los niños y niñas que nacen en una familia donde se da este tipo de maltrato, estas dinámicas de violencia y abuso de poder ven comprometido su desarrollo saludable a todos los niveles.

¿Por qué es fundamental ofrecer ayuda psicológica a estos menores? 

OK e hilosLos grandes olvidados de esta violencia son los hijos y las hijas de estas mujeres, que pasan desapercibidas y desapercibidos, reciben una atención mucho menor de lo que deberían. Estos y estas menores también sufren violencia de género simplemente por vivir en un ambiente familiar violento, poco cohesionado y poco afectivo. Vivir en este ambiente produce sufrimiento en los y las menores e importantes consecuencias que afectan a su desarrollo a nivel cognitivo, socioemocional y conductual. Estos niños y niñas presentan trastornos de conducta, miedos y ansiedad, depresión, agresividad, baja autoestima, síntomas postraumáticos, alteraciones en los sistemas de apego y patrones de relaciones. Puede influir en el aprendizaje y reproducción de dinámicas de relación agresión-sumisión que pueden provocar una transmisión intergeneracional de la violencia.

 

¿En qué consiste la terapia que realizas? 

La terapia que realizo con los menores va en la línea de poder integrar los acontecimientos traumáticos como un aprendizaje que les permita vivir de una forma plena. Gestionar y nombrar las emociones asociadas a loes episodios violentos. Es importante abordar la estigmatización que sienten por haber sufrido este tipo de maltrato.  Es necesario que cada menor entienda que la responsabilidad del daño es del agresor – del adulto que no le protegió adecuadamente-,  comprender por qué ha sido maltrato y violencia de género.

Virginia García y OK

Virginia García y OK

¿Qué cambios observas en los menores tras la terapia? 

Para que se dé una mejoría en los menores es necesario que estos menores estén protegidos y fuera de la relación de violencia. Cuando esto se da se puede empezar un trabajo a nivel terapéutico. Disminuye la sintomatología asociada, disminuyen los sentimientos de culpa, miedo e indefensión. Al igual que los sentimientos de estigmatización. Los cambios que observo en los niños, niñas y adolescentes cuando damos por finalizada la terapia son menores más resilientes.

¿Se podría decir que los menores que presencian violencia de género tienen muchas probabilidades de sufrirla o ejercerla en sus relaciones futuras? 

Es un factor de riesgo y de ahí la importancia de trabajar con los niños y niñas que han sufrido este tipo de maltrato para evitar que se reproduzcan ciertos patrones de violencia en las relaciones. Es necesario recibir apoyo psicológico para minimizar los daños psicológicos derivados del maltrato al que han estado expuestos los menores y no reproducir dichas conductas en el futuro. En muchas ocasiones las demandas de las madres cuando traen a sus hijos a terapia son “no quiero que mis hijos e hijas reproduzcan esto en sus vidas. Quiero que vivan libres de violencia”.

Como padres y madres, ¿cómo podemos “vacunar” a nuestros hijos contra la violencia de género? 

La “vacuna” con nuestras hijas e hijos es educar  en valores de igualdad que eviten que se reproduzcan en una futura sociedad en las que ellas y ellos serán los protagonistas.

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