Ahora es nuestra oportunidad de ser activistas educativos

El mayor evento de educación vuelve a la Comunidad Valenciana
¿Cómo fortalecer el vínculo con nuestros hijos pequeños a través de los cuidados?

Ahora es nuestra oportunidad de ser activistas educativos

Estos tiempos tan raros, tan diferentes y arduos se presentan con inconvenientes, dificultades en nuestro día a día. Hay muchas madres y padres que tienen una misión imposible, ya de por sí difícil: trabajar y cuidar, educar a sus hijos. O peor aún, buscar trabajo, recursos para poder alimentar, cuidar, educar a sus hijos.

En estos tiempos tan raros, tan diferentes y arduos se nota más que nunca las desigualdades. Iñaki Gabilondo dijo al principio de la pandemia que “agradecía más que nunca tener una casa espaciosa y una familia bien avenida”. El cole nos ayudaba a hacer que las desigualdades se notaran menos, que nuestros hijos se sintieran seguros, que todo funcionara cómo esperábamos.

En estos tiempos tan raros, tan diferentes y arduos podemos (debemos) convertirnos en activistas educativos. La educación puede y debe convertirse en el eje que nos comunique, que nos una a todos, que demuestre que somos una sociedad inteligente, madura integrada por personas responsables, generosas y que saben priorizar. Una sociedad compuesta por personas que no esperan que el Estado- Gobierno sea como un padre o madre que venga a resolverles los problemas que nosotros también podemos resolver sin esperar a nadie.

Se nos están presentando, se nos van a presentar muchas oportunidades para que nuestros actos en favor de la educación se concreten. Aquí expongo algunos ejemplos:

Los hijos de tu vecino, familiar, compañero de trabajo: vamos a tener la oportunidad de ayudar a personas con hijos muy próximas a nosotros cuidando hasta el extremo todas las medidas sanitarias. Vamos a poder poner a disposición de esas personas nuestro tiempo, colaboración para que puedan trabajar y educar.

Empresa: El otro día una amiga que trabaja como recepcionista me dijo “no sé qué hacer con los niños ahora que han retrasado los coles. No puedo llevarles a casa de los abuelos, me da miedo. Mi marido trabaja fuera de casa, yo también, ¿qué hago?” se preguntaba con preocupación. “Díselo a tu jefe. Trae a tus hijos (tienen 10 y 12 años) ponles en una mesa (la oficina está muy vacía, ponles juegos, que desarrollen su imaginación. Los empresarios, los jefes tienen que estar a la altura y facilitar a su gente que puedan ser madres y padres que trabajan en su empresa.

Donar, ayudar a la educación con proyectos: Una pareja madrileña ha creado un proyecto “Alas para la formación y el desarrollo” y han localizado a cinco jóvenes de segundo de bachillerato del colegio Asunción de Vallecas a los que van a ayudar para que puedan cumplir con sus deseos de estudiar. Son jóvenes con dificultades de todo tipo. Cualquiera persona que le sobre tienen la oportunidad de ayudar al que le falta. Apoyar a nuestros jóvenes, a la educación es un regalo para toda la sociedad.

Ofrecernos al colegio o instituto: Podemos comunicar con la directora o director del colegio y exponerles nuestra disposición ayudar en lo que consideren oportuno, hacerles sentir que cuentan con nuestro tiempo, talento para que la vuelta al cole cuente con más manos, que seguro que las van a necesitar.

Cualquier oportunidad para ser activista educativo: en la compra, en la calle, en una reunión de amigos se nos van a presentar momentos en los que podemos ser activistas educativos. Ayudando a una madre en un momento de dificultad (porque su hijo se va con la bicicleta, porque sufre una rabieta..), poniendo mucho sentido común y buen talante educativo en las conversaciones.

No es necesario formar parte de ninguna asociación, fundación. Se trata de formar un movimiento para enriquecer nuestra sociedad a través de actos que fomenten un buen ambiente, espíritu educativo. Sintiéndonos contentos y contagiando el activismo educativo.

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Sobre el autor

Leo Farache
Leo Farache
Nacido en Madrid, de la añada del 63. Su vida profesional ha estado ligada al mundo de la comunicación, gestión, marketing. Ha dirigido algunas empresas y escrito tres libros (“Los diez pecados capitales del jefe”, “Gestionando adolescentes”, “El arte de comunicar”). Ha ejercido de profesor - “una profesión que nos tenemos que tomar todos más en serio” – en la Universidad Carlos III, UAM y ESAN (Lima) en otras instituciones educativas. Es padre de tres hijos y ha encontrado en la educación su elemento. Fundó en 2014 la empresa Educar es todo desde donde opera la iniciativa Gestionando hijos que tiene como objetivo ofrecer ideas e inspiración educativa a madres y padres que quieren saber más para educar mejor.