Entender el mal comportamiento de nuestros hijos, por María Soto

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Entender el mal comportamiento de nuestros hijos, por María Soto

Muchas veces las madres y padres entendemos los malos comportamientos de nuestros hijos como un ataque personal hacia nosotros. No entendemos por qué actúan de esa manera y nos sentimos retados, desafiados. Puede que incluso te hayas visto en la situación de enfadarte muchísimo y decirle: no vas a salirte con la tuya. Incluso puede que hayan conseguido sacar tu ira y tu “yo” más autoritario.

Ante estas situaciones, la experta en disciplina positiva María Soto apunta que “los malos comportamientos son malas decisiones que nos hablan de una necesidad”. Es decir, que nuestro hijo o hija está intentando decirnos algo pero no sabe cómo expresarlo de manera apropiada.

“Si no me impongo no me hace caso”

En este curso de nuestra plataforma sobre entender el mal comportamiento de nuestros hijos, María Soto hace hincapié en un aspecto fundamental: “Hasta hace poco se nos decía que pasara lo que pasase, nunca debíamos perder la autoridad y debíamos imponernos siempre sobre nuestros hijos. Desde su perspectiva inmadura o carente de experiencia, ¿cómo podrían llegar a interpretar que los adultos no cedamos prácticamente nunca, que decidamos todo siempre?”.

Pero detengámonos un momento a reflexionar: si somos nosotros los que mandan siempre, deciden y se imponen, aunque lo hagamos desde el amor y contando con ellos, “¿pueden nuestros hijos entender nuestra intención de enseñarles y protegerles, o pueden más sus necesidades de exploración, de búsqueda de significancia y autonomía personal?”.

La importancia de la sensación de autonomía

Como apunta María Soto, “uno de los pilares que sustentan las habilidades sociales es la sensación de autonomía”. Nuestros hijos e hijas necesitan sentirse autónomos, que su opinión cuenta, que pueden tomar decisiones. De lo contrario, si nosotros somos siempre la autoridad que manda y ordena, ellos entenderán que para ser escuchados necesitan imponerse también, mandar.

“Desde que se levantan hasta que se acuestan, y durante años, todo está programado, lo que tienen que hacer y cuando tienen que hacerlo. Ellos no tienen opciones, pero las necesitan. Si nuestros hijos captan que para los adultos lo más importante es mandar, ellos van a querer mandar. Van a tomar la mala decisión de buscar esa realización personal intentando ser los jefes”.

Tenemos que ponernos en sus zapatos durante un momento e intentar ver las cosas desde su punto de vista: “Se sienten pequeños, de una manera inconscientes, oprimidos. Y buscan decir: “yo soy” de la forma que han aprendido: mandando”, explica María.

Por eso, lo primero que tenemos que hacer es entender estos comportamientos desafiantes como una petición de espacio, y no como una ofensa personal hacia nosotros. Nos están diciendo por favor, dadme opciones, tenedme en cuenta y confiad en mí.

Dar opciones dentro de los límites

Como explica María Soto, lo ideal es darles opciones dentro de los límites establecidos, es decir, “no se trata de trasmitirles que son ellos los que mandan, se trata de ayudarles a entender que tener la autoridad no es lo importante para nosotros. Cuando ellos capten que lo que les decimos es para guiarles y cuidarles, cambiaremos la autoridad por la confianza y el respeto”.

De esta manera conseguiremos que estas malas conductas se reduzcan, pues ellos sentirán que les tenemos en cuenta, que les escuchamos y comprendemos, no solo les obligamos a hacer cosas porque sí.

Hay muchas cosas del día a día que pueden decidir por ellos mismos, siempre teniendo en cuenta su edad. María Soto nos propone que puedan “escoger su ropa por las mañanas, elaborar un menú en base a las recomendaciones del pediatra, elegir el orden en que van a realizar sus tareas asignadas, preguntarle a menudo: ¿tú que harías?, o escuchar por qué o para qué han tomado alguna decisión”.

De esta manera, no solamente sentirán que tienen opciones y no necesitarán las malas conductas para hacerse oír, sino que también aprenderán a responsabilizarse de ciertas tareas que pueden hacer por sí mismos y se sentirán autónomos y capaces.

“Si nuestros hijos nos hacen sentirnos desafiados, necesitan que les demos opciones. Es importante revisar si nuestra manera de educar nos está alejando de ellos. Cambiar las órdenes y el control por la toma de decisiones es la clave para un ambiente familiar mucho más equilibrado”.

Aquí os dejamos el vídeo en el que María Soto nos explica qué hacer cuando nuestros hijos e hijas tienen una actitud desafiante. Este vídeo forma parte del curso «Entender el mal comportamiento de nuestros hijos» de nuestra plataforma, al que puedes acceder aquí:

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Sobre el autor

Gestionando hijos
Gestionando hijos
Gestionando hijos es un proyecto cuyo objetivo es colaborar con madres y padres en su labor educativa. Uno de los pilares fundamentales de una buena sociedad es apoyar la tarea de las madres y padres que lideran los hogares y la educación de sus hijos. Por eso, queremos acompañarles en este apasionante viaje educativo, aportando ideas, reflexiones y estrategias que les ayuden a conseguir ese objetivo, que entendemos que es el de todos. Esperamos que también el tuyo :)